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OBJETIVOS
La Jornada dedicada al Seminario Diocesano es tradicionalmente una invitación a toda la comunidad diocesana para contemplar más de cerca la realidad de nuestro Seminario. El Papa Juan Pablo II nos recuerda que "es la Iglesia como tal el sujeto comunitario que tiene la gracia y la responsabilidad de acompañar a cuantos el Señor llama a ser sus ministros en el sacerdocio" (Pastores dabo vobis, 65). La celebración del "Día del Seminario" nos ofrece, por tanto, una magnífica oportunidad para tomar conciencia de la gracia que supone el Seminario como esperanza de futuro para la Iglesia y de la responsabilidad que todos tenemos de cuidar y desarrollar en la pastoral ordinaria de la Iglesia la animación y el cuidado de las vocaciones sacerdotales.
La campaña del Día del Seminario , nos sitúa en el contexto eclesial del año de la Inmaculada en la Iglesia de España (150° aniversario de la definición del dogma) y del año de la Eucaristía en la Iglesia Universal. Es una invitación a descubrir la llamada de Dios, a vivir la vida como vocación, a ser generosos y entregados como María, Madre y Señora Inmaculada; como Jesús, Cristo Señor que se entrega en el Pan de Vida y Bebida de Salvación.
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La Jornada del "Día del Seminario" es:
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Una llamada a orar por el Seminario y las vocaciones al sacerdocio, en una situación social y religiosa que no favorece la escucha de la llamada del Señor a la vida sacerdotal y consagrada. Por eso es importante orar sin cesar al Dueño de la mies (cf. Mt 9, 38).
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Un estímulo para motivar a los sacerdotes y responsables de pastoral..., fomentando una pastoral específica vocacional que nos mueva a ser mediadores audaces de la llamada del Señor, sin miedo a proponer a los jóvenes la opción vocacional al sacerdocio.
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Una invitación a la generosidad con la Comunidad del Seminario Diocesano. Hemos comenzado este curso "disfrutando" de la rehabilitación del edificio del Seminario. El proyecto de la reforma de todo el pabellón del edificio concluirá el próximo verano. Sé que a los seminaristas no les importa tanto la mayor comodidad, cuanto la apuesta que todos hemos hecho por ellos. En la rehabilitación del edificio, hemos puesto a su disposición y adaptado a nuestro tiempo los mejores medios para su formación; con la esperanza de que este signo de futuro sea percibido por los jóvenes y adolescentes de nuestra Diócesis, y así puedan oír más claramente la voz del Señor, que les llama.
LEMA
El lema, el cartel y la campaña del Día del Seminario de este año, nos invita a ser generosos y entregados como María, Madre y Señora Inmaculada, como Jesús, Cristo Señor que se entrega en el Pan de Vida y Bebida de Salvación, en la Cruz Resucitada y Vencedora. Como María, limpios generosos, entregados a la misión, respondiendo a la llamada de Dios.
Todos somos provocados a descubrir la llamada de Dios, a la alegría de la generosidad y la entrega, a responder y compartir, a la alegría de dar y de saber recibir. Experiencias -la alegría, el dar y el recibir- que constituyen el núcleo fundamental de la institución y de la vida del Seminario que recordamos y celebramos con esta campaña.
Es bueno y merece la pena que, en estos tiempos de manifiesta y difícil crisis vocacional, se nos llame y provoque, se nos invite a la generosidad y a la entrega, a darse, a compartir y entregar la vida, como María, Madre Inmaculada y Señora nuestra, a vivir la vida como vocación, a escuchar la llamada de Dios y responder con la entrega de nuestra vida.
Nuestra vocación no es sólo nuestra vocación, es nuestra vocación en la Iglesia y es una llamada de la Iglesia. |
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Virgen Inmaculada,
Madre de Jesucristo Sacerdote,
Madre de los sacerdotes
Señora nuestra!
Tú, hija predilecta del Padre,
que te ofreciste al Dios Omnipotente
para la realización
de su designio de salvación,
infunde confianza y decisión
en el corazón de los niños y de los jóvenes,
para que respondan a la llamada
y entreguen su vida al servicio de Dios y de los hermanos.
Pedimos al Dios Omnipotente,
por Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote,
que siempre haya muchos y santos sacerdotes
que guíen al pueblo cristiano por el camino de la vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. |
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